Casi todas las conversaciones sobre copias de seguridad empiezan por el sitio equivocado: cuánto espacio, cada cuánto, qué precio. Las dos preguntas que de verdad definen tu política son otras, y se resumen en dos siglas: RPO y RTO.
RPO: cuántos datos puedes permitirte perder
El RPO, u objetivo de punto de recuperación, es la cantidad de trabajo que estás dispuesto a perder medida en tiempo. Si haces una copia diaria a las tres de la madrugada y el servidor se pierde a las seis de la tarde, has perdido quince horas de trabajo. Ese es tu RPO real.
La pregunta práctica que hay que hacerse es directa: ¿qué pasa si perdemos el trabajo de hoy? En una web corporativa que cambia una vez al mes, casi nada. En un comercio en línea, quince horas de pedidos que no puedes recuperar y clientes que pagaron sin que quede rastro.
RTO: cuánto tiempo puedes estar parado
El RTO, u objetivo de tiempo de recuperación, es cuánto puedes aguantar sin servicio. Y aquí hay una trampa: el RTO no es el tiempo que tarda la restauración técnica. Es el tiempo total desde el incidente hasta que vuelves a operar, y eso incluye detectar el problema, decidir qué hacer, ejecutar la recuperación y verificar que todo funciona.
Un servidor que se restaura en veinte minutos puede tener un RTO real de cuatro horas si nadie se dio cuenta del fallo hasta la mañana siguiente. La detección es parte del RTO, y casi nadie la cuenta.
Por qué hay que definirlos antes de comprar
Porque son los dos números que determinan qué necesitas. Un RPO de una hora exige copias horarias o replicación continua, no una copia nocturna. Un RTO de treinta minutos exige que las copias estén en almacenamiento rápido y cerca, no en un archivo remoto barato.
Si eliges primero el producto y luego te preguntas si te sirve, lo normal es descubrir que no en el peor momento posible.
Cómo calcularlos sin complicarse
Un método que funciona: coge tus servicios, ponlos en una tabla y para cada uno responde dos preguntas con un número.
La primera: si perdemos las últimas X horas de datos, ¿cuánto cuesta rehacerlo o cuánto se pierde? La segunda: si estamos parados X horas, ¿cuánto dejamos de facturar y qué daño reputacional hay?
Verás enseguida que no todo merece el mismo tratamiento. La tienda en línea y el sistema de facturación necesitan RPO y RTO cortos. El servidor de desarrollo y el archivo histórico pueden tolerar mucho más. Aplicar la misma política a todo es pagar de más por lo poco crítico y quedarte corto en lo importante.
Los valores típicos, para situarse
- Web corporativa: RPO de 24 horas y RTO de unas horas suele bastar. Una copia diaria.
- Comercio electrónico: RPO de 1 a 4 horas y RTO por debajo de una hora. Copias frecuentes en almacenamiento rápido.
- Facturación o gestión: RPO de horas, RTO de horas, y retención larga por obligaciones fiscales.
- Desarrollo: RPO y RTO de días. Es reconstruible.
Y después, comprobarlo
Un RPO y un RTO sobre el papel no valen nada hasta que los mides. El RPO se comprueba mirando la antigüedad real de tu última copia; el RTO se comprueba cronometrando una restauración de verdad. Si nunca lo has hecho, tus dos números son suposiciones.
Cómo lo trabajamos
Nuestras copias de seguridad permiten frecuencias y retenciones distintas por servicio, así que puedes ajustar el RPO donde importa sin pagarlo en todo el parque. Y como documentamos los tiempos de restauración medidos, tu RTO es un dato y no una esperanza. Si quieres, hacemos el ejercicio de la tabla contigo antes de que contrates nada.