Cuando confías tus copias de seguridad a un proveedor, estás confiando una copia completa de tus datos a alguien externo. El cifrado en origen es el mecanismo que hace que esa confianza no sea necesaria, porque cambia la pregunta de «¿me fío?» a «¿puede leerlo aunque quiera?».
Cifrado en origen frente a cifrado en destino
Casi todos los proveedores dicen que cifran tus copias. La diferencia crucial está en dónde ocurre y quién tiene la llave.
En el cifrado en destino, tus datos viajan y llegan al proveedor, que los cifra al guardarlos con una clave que él gestiona. Protege contra el robo físico de un disco, y no mucho más: el proveedor puede descifrarlos cuando quiera, y una orden judicial o un empleado con acceso también.
En el cifrado en origen, los datos se cifran en tu servidor, antes de salir, con una clave que solo tú tienes. El proveedor almacena bloques que no puede interpretar. No es que se comprometa a no mirar: es que no puede.
Qué protege de verdad
Con cifrado en origen quedan cubiertos tres escenarios que el cifrado en destino no cubre: un empleado del proveedor curioseando, una brecha en la infraestructura del proveedor, y una petición de terceros dirigida al proveedor en lugar de a ti. En los tres casos, lo que se obtiene son bloques ilegibles.
Y qué no protege
Conviene ser honesto sobre los límites. El cifrado protege la confidencialidad, no la disponibilidad: un atacante que pueda borrar tus copias las borra igual, cifradas o no. Para eso hace falta que el servidor de producción no tenga permisos de escritura sobre el destino, que es un asunto distinto.
Tampoco protege de un atacante que ya esté dentro de tu servidor, porque ahí es donde vive la clave.
La responsabilidad que asumes
Y aquí está la contrapartida, que hay que decir sin adornos: si pierdes la clave, tus copias son basura irrecuperable. Nadie puede ayudarte. No hay recuperación de contraseña, no hay soporte que pueda hacer nada, no hay excepción. Eso es precisamente lo que significa que el proveedor no la tenga.
Por eso, si activas cifrado en origen, la gestión de la clave deja de ser un detalle técnico y pasa a ser un procedimiento:
- Guárdala en dos sitios independientes, y ninguno de los dos en el servidor que estás copiando.
- Que la conozca más de una persona. Si el único que la tiene se va de la empresa o le pasa algo, el problema es de la empresa.
- Un gestor de contraseñas de empresa con acceso compartido controlado es la solución más práctica.
- Prueba una restauración partiendo solo de la clave guardada, no de la que tienes en el servidor. Es la única forma de saber que la copia de la clave sirve.
Cómo decidir
La pregunta útil no es si el cifrado en origen es mejor, sino si tu organización puede custodiar una clave con la disciplina necesaria.
Si manejas datos de terceros con obligaciones de confidencialidad, datos médicos, información financiera o secretos industriales, la respuesta es que debes hacerlo y organizarte para custodiar la clave. Si eres una empresa pequeña sin procedimientos y con riesgo real de perderla, el cifrado en destino con un proveedor de tu propia jurisdicción es una posición razonable y honesta.
Cómo lo ofrecemos
Nuestras copias de seguridad permiten cifrado en origen opcional: si lo activas, la clave se genera y se queda en tu lado, y nosotros almacenamos bloques que no podemos leer. Te lo explicamos con las implicaciones por delante, incluida la de la pérdida de la clave. Y si prefieres no asumir esa responsabilidad, el almacenamiento en nuestros dos centros de datos en Andorra ya te deja bajo legislación andorrana desde el primer día.